El anuncio de Blanc Pescador fue un clásico de los veranos de la primera década del 2000. Este conocido espot de Delvico Bates tiene una música sugerente, que mantiene la enigmàtica primera parte en suspense y hace un giro vertiginoso en la segunda parte de la película. La producción musical tiene una sonoridad muy típica de esta época, jugando con sampleos y sintetizadores en la primera parte, y añadiendo un ritmo "jungle" en la segunda, muy acorde con la estética de la imagen.





